viernes, 17 de noviembre de 2017

Me mentiría a mi misma si dijera que no quiero pasar horas con la cabeza apoyada en tu regazo, o que me quedaría una eternidad entre tus brazos.

Me estaría engañando si me dijese que puedo vivir sin pensarte, y que no me importa como de otras hables.

Me crearía una farsa si no asumiera que cinco minutos antes de verte el corazón me late al ritmo de la samba, y que cada vez que me hablas desearía fundir mis labios en los tuyos.

Pero tengo que asumir que no puedo captar la atención de quién no me antepone a los demás, y que quizás no este destinada a vivir estos momentos, no nunca, sino nunca contigo.

Pero no te culpo por ello, pues me quisiste de la mejor manera que pudiste y supiste, aunque no fuera la que yo quería.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Y en mil pieles buscarás lo que yo te di, pero en ninguna encontrarás ni la más mínima similitud.
Paseando al lado del mar, en un pueblo costero de esos en los que había pasado cada verano y había crecido sabiendo de ellos, allí me encontraba, contemplando como a mi izquierda se encontraba una playa vacia, con horizonte tan oscuro que no sabría definir donde quedaba la línea que hay entre el cielo y el mar. 
Mientras, a mi derecha se encontraba una multitud de gente paseando mientras conversaban o se comían un helado. Era fascinante ver como en un mismo sitio, simplemente girando 180 grados la cabeza, a pocos metros de distancia, te encontrabas con dos planos totalmente distintos. Esa es una de las maravillas que más admiro de la vida, el como en metros o minutos las cosas pueden cambiar tanto, porque la vida es así, en un momento estás en un punto, que en segundos puedes estar ayendo o subiendo.


LA ESENCIA DE LA VIDA ES EL CAMBIO.

domingo, 2 de julio de 2017

Quiero agradecerte que aparecieras en mi camino aquella noche de la forma en la que lo hiciste,  porque desde que lo hiciste, todo mi mundo se giro, lo sacudiste, lo desordenaste, creando un caos agradable. Y te diré que el problema es el siguiente, no quiero dejarte marchar, pero tampoco te voy a encadenar, no quiero ocultar al mundo lo maravilloso que eres, porque sería egoísta si privara al mundo de disfrutarte.

Quiero perder mis dedos entre tus rizos mientras me sostienen la mirada tus ojos de un marrón tan oscuro que a duras penas puedo notar dónde acaba tu iris y donde empieza tu pupila, y ver como transcurren las horas mientras intento no derretirme ante tu perfecta sonrísa, aquella que me hace creer que eres la felicidad en persona.

Quiero más conversaciones contigo hasta las tantas de la madrugada, de esas en las que las horas se me pasan volando y me parecen segundos, para luego contarles a mis amigos lo genial que es la conexión que tenemos, que eres capaz de erizarme la piel sin rozarme con la tuya, que contigo adoro los silencios que a todo el mundo les crea incomodidad, y lo fascinante que es sentirse tan cómodo a tu lado, porque me transmites la seguridad que le transmite el paracaídas de emergencia a un paracaidista mientras cae al vacío.

Quiero que siempre te despidas de mí con tus abrazos tan característicos, aquellos que hacen que mi corazón toquen el tuyo, porque se tocan, y hacen que quiera quedarme allí, entre tus brazos y tu pecho por una eternidad, escuchando una perfecta sinfonía de tu respiración y tus latidos. Que nuestros labios se rocen, porque me recuerda a cuando después del primer beso me dijiste "Tienes los labios suaves" y segundos después te ruborizaste.

Quiero que me folles, que me folles como si se nos fuera la vida en ello, porque conseguiríamos que dos cuerpos conecten y se fundan en uno, porque para nosotros es una maldita y brutal conexión que tú y yo entendemos, y lo disfrutamos de la misma manera en la que un fumador disfruta un cigarrillo después de comer.

Pero sobre y por encima de todo, quiero recordarte que la culpa de esto es tuya. Tú tienes la culpa de que yo quiera más momentos contigo, la tuviste desde el primer momento cuando al decirte hola me interrumpiste con un "¡Qué ojos más bonitos tienes!", cuando me apartaste con delicadeza un mechón de pelo de la cara mientras te contaba algo, cuando alucinas porque ves que pensamos tan igual, cuando te quedas mirándome y te sonríes, cuando admiras mi gusto por el cine siendo tú tan crítico, cuando me dices que te gusta mi mirada porque es blanca y mi sonrisa sabiendo que no me gusta, cuando con una mirada nos sobran todas las palabras existentes porque nos entendemos, ...

Podría seguir diciendo mil cosas más y no acabar nunca, pero las palabras se me quedarían cortas intentando describir como me haces saborear cada pequeño instante y detalle de la vida, haciendo que me sienta más viva que nunca. Por ello te agradezco todo lo que me aportas, y quiero poder seguir teniendo ese privilegio todo el tiempo que pueda, sin importarme lo que vaya a pasar, pensando simplemente en el ahora, en el momento. Porque creo que eres mi pequeño "Carpe Diem".

domingo, 31 de julio de 2016

El privilegio de no haberme enamorado

PUEDO DECIR QUE NO ME HE ENAMORADO

Muchos dirán que es una lástima, y no les quito razón. Sé y soy consciente que me estoy perdiendo quiás una de las experiencias más bonitas de la vida, pero tampoco me lamento al no haberla experminetado todavía. No me niego a vivirla, pero tampoco tengo prisa por encontrarla, cuango llegue, llegará.
La verdad, pues no te quiero mentir, me alegro de no  haberlo vivido todavía, porque si no me ha tocado todavía es porque no me toca, y no quiero forzarlo. Además, es una sensación que quiero vivir con alguien que realmente merezca la pena, alguien con quien vaya a saborear de verdad lo que es enamorarse, pues para mi enamorarse implica abrirte a otra persona, conectar con ella.

Cundo digo que me alegro de no me haberme enamorado, no me refiero a que me sienta orgullosa de ello, sino que no me ha condicionado, ni me ha hecho falta enamorarme para amar, porque aunque no me haya enamorado, sé lo que es amar, he amado. Amo la vida, amo la música, los colores, los olores, sabores, momentos, lugares, pensamientos, conocimientos, y he amado y amo a personas.

Preocupate por haber amado y no por haberte enamorado.

viernes, 25 de marzo de 2016

La vida nos forja la personalidad

Hoy remenando cajas he encontrado fotos de mis actuaciones escolares, y me he puesto a recordar con mi familia los viejos tiempos. Me ha hecho tanta ilusión y me ha parecido tan divertido, que he creído que a mis compañeros de  colegio también les haría gracia recordar esos tiempos, así que me he puesto en contacto con ellos.
Puedo decir que gracias a ser parte de la generación de la tecnología ha sido fácil ponerme en contacto con mis antiguos compañeros, pues casi todos nos tenemos agregados en las redes sociales.

Tras haber hablado con mis compañeros, y acabar de recordar anécdotas con mi familia, he podido verificar que desde pequeños forjamos nuestra personalidad y que nuestra infancia es una etapa que nos marcará para el resto de nuestras vidas. Me doy cuenta, que gracias a las circustancias en las que he vivido y las cosas que me han tocado vivir, soy quién soy y cómo soy. Doy gracias a haber tenido fácil mis primeros contactos sociales, pues esto me ha evitado estar sola; a haberme mudado de un lado para otro, pues así he aprendido a relacionarme rápido con la gente, a haber tenido una buena infáncia y poderme permitir ser una niña, esto me ha hecho ser creativa y seguir en contacto con mi imaginación, doy gracias porque mi familia me ha sonreído, apoyado y aplaudido cada vez que bailaba o cantaba, pues me ha enseñado a cómo divertirme y a divertirme sin miedo; a mis padres que a pesar de tomar cada uno su camino, me han subido con amor, dándome unos valores y enseñándome a ser crítica, fuerte e independiente, pero a la vez cariñosa y buena.

Simplemente doy gracias a todo lo que ha condicionado mi vida, a todo aquello que ha hecho que mi vida sea com ha sido, porque aunque podría haber sido mejor, ha sido fantastica para mi, porque 
 me ha hecho ser quién soy, y estoy orgullosa de ello.

martes, 13 de octubre de 2015

Sin expectativas

A lo largo de mi corta vida, he conocido a mucha gente debido a mis múltiples y numerosas mudanzas.
Hoy en día algunas de esas amistades las conservo y otras, son sólo un simple y bello recuerdo. Pero si hay algo que si que tienen en común las relaciones que conservo y las simplemente recordadas, es las experiencias y conocimientos que me han hecho aprender.
Enfadarme, reconciliarme, ser traicionada, manipulada, sorprendida, querida,... Me han enseñado una idea básica. No conozcas a la gente con el fin de establecer una relación determinada, sino conoce a gente por el simple hecho de conocerla y con el tiempo se verá que relación se establece. Puedo asegurarte que de este modo evitarás las decepciones, pues si no buscas un tipo de relación en concreto no tienes la posibilidad de la desilusión por no establecer el vinculo deseado con esa persona.
Créeme que es mejor conocer a la gente sin más, de este modo disfrutaras más conociendo a las personas, incluso llegarás a conocer a gente maravillosa que probablemente no hubieras conocido porque no encajaban en tus parámetros de amistad o pareja, y cuando menos te lo esperes llegara alguien que no tiene nada que ver con tus parámetros deseados y romperá todos tus esquemas, eso es lo que vale la pena al sociabilizar, probar todos los sabores.