viernes, 16 de mayo de 2014

El privilegio de no haber amado

Puedo decir alto y orgullosa que no he enamorado.

Mucho dirán que  es una lástima, y no les quito razón, sé y soy consciente que me estoy perdiendo quizás una de las experiencias y sensaciones más bonitas de la vida, pero tampoco me lamento al no haberla experimentado todavía. No me niego a vivirla, pero tampoco tengo prisa por encontrarla, cuando llegue llegará.
La verdad es que tampoco quiero mentir, por lo que te diré que me alegro de no haberla vivido todavía, es una sensación que quiero vivir con alguien que realmente merezca la pena, alguien con quien vaya a saborear de verdad lo que es enamorarse, pues para mi enamorarse implica abrirte a otra persona o conectar con ella.

Cuando digo que puedo decir orgullosa y en voz alta que no me he enamorado, no me refiero a que me sienta orgullosa de ello, sino que no me ha condicionado, no me hecho falta enamorame para amar, porque aunque no me haya enamorado, sé lo que es amar, he amado. He amado la vida, he amado la música, los colores, los olores, sabores, momentos, lugares, pensamientos, conocimientos y he amado a personas.

Preocupate por haber amado y no por enamorarte.

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